La temporada favorita de los parrilleros ha comenzado, y todos nos estamos preparando para lucirnos en el asador con nuestros amigos. Sin embargo, para aquellos que no son expertos en la carne asada, el primer paso es conocer los conceptos básicos. Aunque hay muchas marcas, formas y tamaños de parrillas en el mercado, hay algunas cosas que siempre se mantendrán igual. Mira estos cuatro consejos para tener éxito a la parrilla en todo momento.

1. Deja que tu mano sea la guía del calor.

Algunos asadores tienen termómetros integrados para que siempre puedas ver el nivel de calor en el interior de la parrilla. Ya sea que tengas uno o no, tu mano puede ayudarte a determinar qué tan caliente está la parrilla.

Calor alto: pon la mano aproximadamente 10 centímetros por encima de la parrilla, con la palma hacia abajo. Si puedes sostenerlo de uno a tres segundos antes de que necesites retirar la mano, está muy caliente.

Calor medio: Con la mano a la misma distancia, si puedes sostenerlo de cuatro a seis segundos antes de que necesites retirar la mano, estás a fuego medio.

Calor bajo: con la mano en la misma posición, si puede sostenerlo de siete a 10 segundos antes de que necesites retirar su mano, tienes entonces un fuego bajo.

2. Usa calor directo e indirecto.

Ya sea que tengas un asador de gas o carbón, es importante crear zonas de calor. Una parrilla precalentada debe tener al menos dos opciones: calor directo e indirecto.

Calor directo: esto significa que el corte que estás asando está directamente sobre la llama o brasa. Es la parte más caliente de la parrilla y es ideal para sellar u obtener buenas líneas de parrilla, sin embargo, es posible que se cocine de más por fuera antes de que el interior llegue al punto adecuado. Aquí es donde entra en juego el calor indirecto.

Calor indirecto: esta es una parte separada de la parrilla que todavía está caliente porque el asador está precalentado, pero no hay llamas directamente debajo de la parrilla. Esta combinación te ofrece lo mejor de ambos mundos. Puede comenzar algo sobre el calor directo y moverlo a indirecto para terminarlo sin quemar la corteza.

3. Mantenga la tapa encendida o apagada.

Esto realmente depende de lo que estés haciendo. Cada vez que abres o cierras la tapa, la temperatura de la parrilla fluctúa. Los cortes de carne finos y de cocción rápida podrían estar bien sin usar la tapa. Los cortes gruesos de carne pueden beneficiarse de que la tapa se mantenga caliente. No importa lo que elijas, solo asegúrese de cerrar la tapa lo más rápido posible después de abrirla.

4. Déjalo descansar.

Has cocinado perfectamente ese filete de carne y no puedes esperar para impresionar a tus amigos o familiares. ¡Resiste las ganas de cortar la carne de inmediato! Descansar permite que los jugos en la carne se distribuyan y se asienten uniformemente. Si lo cortas de inmediato, dejarás más sabor en la tabla de cortar. Si esperas unos 10 minutos (por lo menos) antes de cortar tu carne, obtendrás un corte mucho más jugoso.