Hay tres tipos comunes de colchón: con resortes internos, de espuma y ajustables. No hay un material “correcto” para elegir, pero en general, los durmientes laterales necesitan un colchón más suave, los durmientes estomacales necesitan uno firme, y los durmientes de espaldas caen en algún punto intermedio. Más allá de los tipos de colchones y la firmeza, tendrás que pensar en algunos otros factores. Desde el estilo de sueño hasta la negociación con tu pareja, esto es lo que debes buscar según tus necesidades.

Si te gusta una cama con rebote:

Los estilos tradicionales de resortes internos tienen esa sensación de rebotar y pueden ser más firmes. Los resortes interconectados son extra duraderos, pero los resortes individuales “embolsados”, cada uno cubierta con tela, reducen el efecto de ondulación que ocurre cuando alguien en un lado de la cama se mueve.

Si prefieres colchones más firmes:

Las opciones de espuma viscoelástica tienen menos resorte y ofrecen más alivio de presión. Para determinar la calidad, observa la densidad y el grosor de la espuma, que determinará qué tan profundo se hundirá. Los colchones en línea más nuevos generalmente usan varias capas diferentes de espuma, con las más pesadas en la parte inferior para brindar soporte y las más ligeras y frías en la parte superior para mayor comodidad.

Si quieres un top de felpa:

Los colchones de resortes internos suelen tener una capa externa de relleno de fibra o de espuma, cubierta con acolchado. Pero incluso si deseas una sensación súper lujosa, no te dejes llevar por una almohada de aspecto grueso, ya que puede comprimirse con el tiempo. A menudo es mejor elegir un colchón más firme y bien acolchado, y luego cubrirlo con un cubrecolchón reemplazable.

Si te gusta cambiar la firmeza:

Considera un colchón lleno de aire, como Sleep Number, que tiene un control remoto que controla la cantidad de aire que hay dentro. Dos cámaras, una al lado de la otra, te permiten a ti y a tu pareja personalizar la firmeza del colchón por separado. También hay colchones de espuma con lados suaves y firmes, por lo que puedes voltearlos según sea necesario.

Si duermes de lado:

Querrás una superficie que soporte tu peso corporal y se adapte a tu forma. Los resortes interiores pueden tener más alivio de presión que algunos colchones de espuma o látex, pero un colchón de espuma suave o uno con varios puntos de alivio de presión incorporados alrededor de los hombros y las caderas también puede funcionar para los que duermen de lado.

Si duermes boca abajo:

Lo último que probablemente quiere un durmiente boca abajo es una espuma de memoria envolvente: ¡se sentiría sofocante! En cambio, una cama más firme proporcionará el mejor soporte. Elige una espuma firme, un resorte interno denso o un colchón lleno de aire.

Si duermes boca arriba:

Querrás algo en el medio: una superficie que soporte, pero que tenga algo de elasticidad para que tu columna se mantenga en una alineación saludable. Encontrarás la felicidad con cualquiera de los tipos de colchones.

Si tu pareja se mueve mucho:

Considera un colchón de resortes internos con bobinas embolsadas, o espuma viscoelástica, látex o un colchón lleno de aire de doble cámara. Estos reducen el movimiento en el resto del colchón, absorbiendo el movimiento del durmiente inquieto.