Puede a llegar a ser increíble lo que la naturaleza nos puede llegar a ofrecer para nuestro bienestar (hablando específicamente de los tomates), y sobre todo, los enigmas que oculta y que con la ayuda de la ciencia se han podido descubrir infinidad de beneficios.

Por eso descubriremos a continuación algunos beneficios de tomates rojos para nuestro cuerpo y nuestra piel.

Considera lo siguiente con los tomates

Aunque puede pensar en esta hortaliza como un alimento, muchas personas lo utilizan como parte de su rutina de cuidado de la piel y dicen que puede ayudar a la piel de la cara al:

  • aclarado
  • reparación celular
  • tono de piel nocturna
  • rejuvenecedor
  • reducir grasa
  • reafirmar

¿Cuál es el veredicto de la ciencia?

El tomate rojo es un alimento saludable porque contiene vitamina C y otros antioxidantes. Además notamos otros beneficios.

Éstos incluyen:

  • betacaroteno
  • luteína
  • licopeno
  • magnesio
  • potasio
  • vitamina a
  • vitaminas B-1, B-3, B-5, B-6 y B-9

Aunque existe cierta evidencia anecdótica de que el tomate es bueno para la piel cuando se aplica tópicamente, hay pocos datos clínicos que respalden tales afirmaciones.

Las investigaciones clínicas se han centrado más en la ingesta que en la aplicación tópica, según una revisión de 2012 publicada en la revista Dermato-Endocrinology.

¿Cómo pueden ayudar a tu piel?

Estos deben incluirse en su rutina diaria de limpieza, tonificación e hidratación de la piel, según los defensores. Consulta con tu especialista si puedes mezclar o complementar el jitomate con algún otro producto.

Más allá de la evidencia anecdótica, hay un razonamiento científico detrás de las afirmaciones de que los ingredientes del tomate podrían ayudar a:

  • exfoliación
  • luchando contra el daño celular
  • hidratante
  • reducir el riesgo de quemaduras solares

Ahora que ya lo sabes, descubre cómo puedes aplicar más a detalle productos que estén hechos con estas hortalizas. No olvides consultar en todo momento a tu especialista clínico como un dermatólogo.