La cocina es el corazón del hogar, un lugar para cocinar, comer y reunirse con amigos y familiares. Pero a menudo nos olvidamos de crear un ambiente acogedor para nuestros alimentos dentro del refrigerador. Una temperatura demasiado caliente o extremadamente frío, pueden estropear tu comida más rápido y correr el riesgo de desarrollar microorganismos. Mantener una temperatura ideal, puede ralentizar o detener la invasión de bacterias y, al mismo tiempo, mantener el sabor y la textura de sus alimentos.

¿Cuál es la temperatura ideal para un refrigerador?

Si bien la mayoría de los refrigeradores modernos que encuentras en las tiendas ajustan automáticamente la temperatura, no siempre son la medida ideal. Además, no todos los refrigeradores cuentan con esta tecnología.

Para complicar más las cosas, algunos compartimentos funcionan a temperaturas diferentes que otros. Las puertas pueden ser zonas más cálidas, mientras que la parte inferior y trasera pueden estar más frías.

Si quieres obtener una lectura de temperatura más precisa, toma un termómetro económico para refrigerador y colócalo al centro. Los números adecuados a los que debe aspirar la temperatura de tu refrigerador son entre 1 y 3°C. 

Este rango es lo suficientemente alto por encima del punto de congelación (-1°) para evitar que algunos de tus alimentos se congelen. Y, está lo suficientemente bajo por debajo de los 5°. Ese es el punto en el que las bacterias comienzan a triplicarse para mantener los alimentos seguros. 

Una vez que encuentres y ajustes la temperatura general, configura el termómetro en las diferentes secciones de tu refrigerador. Mide las variaciones y organiza tus alimentos en consecuencia: lácteos y huevos en las zonas más frías, y condimentos en las más calientes.

No te olvides de las bandejas inferiores, ya que pueden desempeñar un papel vital para la conservación de los productos frescos y vibrantes. Usa la configuración de hacer clic o alternar en los contenedores para ajustar la humedad más alta o más baja.

Almacena los productos que se pudren rápidamente, como las manzanas y las peras, a una humedad más baja. Mientras que las verduras que se marchitan rápidamente, como la lechuga, para el contenedor de mayor humedad. Después de configurar la temperatura óptima del refrigerador de arriba a abajo, puede estar tranquilo sabiendo que su comida se conserva adecuadamente.

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