Si hay algún electrodoméstico en los hogares que todo mundo extrañaría sería la lavadora. Lo que antes eran horas y horas de frotar contra el lavadero o con cualquier otra cosa, hoy se ha convertido en un sencillo acto de meter toda la ropa sucia dentro de la lavadora, programarla y dejar que haga su trabajo.

Debido a esto, si se descompone, la casa se vuelve un caos y contratar el servicio de un experto no siempre es la mejor opción, ya sea porque no hay muchas opciones de técnicos que puedan ir a nuestro domicilio y otra porque hay cosas a las que nosotros mismos podemos darle solución. En el caso de que una avería, hoy vamos a explicar algunos problemas y los pasos para arreglarlas.

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Problemas más comunes de una lavadora y cómo solucionarlos

Cuando se para entre ciclos de lavado

  1. Si la lavadora parece muerta, revisa el disyuntor o el fusible que utiliza, no sea que haya saltado por alguna sobrecarga puntual.
  2. Revisa el cable de alimentación. Desenchúfalo y revisa que no se haya roto por algún punto que impida que la corriente circule satisfactoriamente.

Si este no es el caso, y sí que hay alimentación, el motivo puede venir del protector de sobrecarga que trae el electrodoméstico, que puede haber saltado. En este caso, para solucionarlo, deberás parar la lavadora, quitar toda el agua que pueda haber en su interior y retirar algunas prendas para reducir el peso. A continuación, reiniciaríamos el programa de lavado.

No hace centrifugación

  • Revisa la manguera que se conecta al desagüe para verificar que no se encuentra obstruida ni tiene torceduras que pueda impedir que no drene el agua. En ambos casos, se recomienda cambiar esta manguera por una nueva.
  • Si la lavadora se detiene mientras el tambor está lleno, el motivo más probable es que la bomba de agua se haya estropeado. En este caso te tocará desarmar la máquina y colocar una nueva.
  • Otro de los motivos es que el motor se haya quemado. Esto lo podrás saber por el olor y porque lo más probable es que salte el automático. En este caso, lo único que se puede hacer es cambiar el motor y para esto sí necesitas a un técnico con las herramientas adecuadas para la tarea.
  • Por último, si se completa todo el ciclo pero no centrifuga, haz la prueba sin ropa. Si de esta forma sí que centrifuga, el problema estará en el condensador.

Mucho movimiento y ruido

Por un lado tenemos puede ser que la carga no sea la adecuada. Si llenamos demasiado o demasiado poco la lavadora, se podría provocar un desequilibrio en el tambor, causando más ruido de lo normal.

Otro motivo lo podríamos encontrar en un suelo irregular. Siempre es recomendable asegurarnos de que el suelo está perfectamente nivelado para evitar estos problemas.

Por último, puede darse el caso de que el tambor esté suelto. Si esto es así, deberás revisar su anclaje para que deje de hacer ese ruido, además de evitar que termine por romperse.

No toma el agua

  • Puede ser que no se haya elegido el programa adecuado, con la carga de agua necesaria. Pare la lavadora, elija de nuevo el programa y reinicie el lavado.
  • También debes comprobar que la manguera de toma de agua está correctamente conectada. Revisa también que la manguera no esté doblada que impida la circulación del agua.
  • Revisa que haya agua en esa parte de la casa. Prueba a abrir algún grifo que tengas en la misma zona de la casa para asegurarte de que el agua llega hasta allí.

Como verás muchos de estos problemas se resuelven fácilmente. Asegúrate también de tener siempre en casa herramientas como llaves y desarmadores para solucionar pequeños desperfectos.