En invierno, no hay nada mejor que estar cerca de un calentador caliente. Es decir, hasta que piense en su factura de energía.

La calefacción es importante porque, junto con la refrigeración, representa alrededor del 40 por ciento de nuestras facturas de energía.

Ya sea que sea propietario o alquile, la buena noticia es que unos simples ajustes junto con la elección del calentador adecuado pueden marcar una gran diferencia sin arruinarse.

Desde soluciones económicas para lidiar con corrientes de aire, hasta saber aproximadamente cuánto cuesta el funcionamiento de su calentador, aquí hay algunas opciones para calentar su hogar durante los meses más fríos.

Tipos de calefacción que funcionan

Hay muchas formas de mejorar la calidez y el uso de energía de su hogar incluso antes de encender el calentador. (No se preocupe, pronto llegaremos a los calentadores).

Para empezar, puedes mirar tus ventanas. Un solo panel de vidrio puede perder hasta 10 veces más calor que una pared aislada.

Simplemente cubrir el vidrio con cortinas o persianas que lleguen al suelo puede evitar que parte de ese calor se escape, dice Behzad Rismanchi, profesor de gestión energética de edificios en la Universidad de Melbourne.

Otro gran culpable de la pérdida de calor es la fuga de aire a través de ventanas, puertas y chimeneas. Estas fugas son responsables de una cuarta parte de toda la pérdida de calor invernal en los hogares.