Provoleta es básicamente queso dorado y derretido. Sin embargo, a pesar de su simplicidad, este plato argentino puede ser un poco complicado de preparar en su forma auténtica.

Sin embargo, para el provoletero novato, lograr el equilibrio adecuado de texturas y sabores en el queso puede significar un poco de prueba y error. El primer problema es conseguir el queso adecuado.

Ingredientes para preparar provoleta 

Consejo rápido: Recuerda que ahora puedes hacer el súper a domicilio e incluir los ingredientes de todas tus comidas del mes. Directamente hasta las puertas de tu casa.

  • 12 onzas de provolone, cortado en una sola rebanada de 1 pulgada
  • 1 diente de ajo
  • 1/4 taza de hojas frescas de perejil
  • 1 cucharada de orégano fresco
  • 1/4 taza de aceite de oliva extra virgen
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • 1/2 cucharadita de sal kosher
  • 1/2 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo
  • 1 barra de pan rústico , en rodajas
  • 1 cucharada de aceite de oliva, para rociar, al gusto

Pasos para hacerlo

Reúne los ingredientes. Coloca el queso en la encimera para que se seque al aire libre durante unas horas.

Mientras tanto, prepara el chimichurri. Agrega ajo, perejil, orégano, aceite, vinagre, sal y pimiento rojo a un procesador de alimentos. Pulsa hasta que las hierbas y el ajo alcancen una consistencia de gruesa a media fina. Retira a un bol y reserva.

Cuando al menos un lado del queso tenga un poco de piel seca, enciende la parrilla de carbón. Ten a la mano una sartén pequeña de hierro fundido en caso de que el queso se derrita demasiado. 

Asa el queso por el lado seco hasta que esté crujiente y ligeramente dorado. Voltea el queso en la sartén de hierro fundido. Coloca la sartén en la parrilla y derrite el queso al nivel deseado. Aleja del calor.

Rocía tu pan con aceite y ásalo rápidamente por ambos lados. Retira y sirve con la provoleta y el chimichurri.

Te recomendamos leer: BROCHETAS DE POLLO A LA GRIEGA.