El uso principal, tanto del maquillaje en polvo en contra del maquillaje líquido, es cubrir las imperfecciones del rostro y emparejar el tono de piel de la cara con el cuello.

El maquillaje compacto es aquel que se presenta con una base en polvo, mientras que el líquido posee un mayor despliegue de productos con diferentes texturas y características, pero siempre con un elemento en común: poseen una base fluida o en líquido.

Pero vamos a descubrir cuáles son las características de cada uno para que elijas el que mejor se adapte a tus necesidades la próxima vez que vayas a tu tienda favorita al pasillo de salud y belleza.

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Diferencias entre un maquillaje en polvo y uno líquido

Maquillaje compacto

Si lo que pretendemos es poseer una tez maquillada pero con un resultado natural, es mejor un maquillaje en polvo. El producto viene con una esponja con la que lo aplicaremos. En primer lugar calentaremos el producto con la esponja en movimientos circulares y finalmente lo aplicaremos extendiéndolo en el rostro.

Este tipo de maquillaje nos aportará un look bastante natural cubriendo a la perfección, pero sin un aspecto acartonado. Hablamos de los granitos, puntos negros, rojeces entre otros. El maquillaje compacto es ideal si posees una piel con tendencia a ser grasa, ya que tiene la capacidad de absorber los brillos que tanto molestan y no se desprenderá incluso con calor.

Este tipo de maquillaje es que es perfecto para ir retocándonos a lo largo del día, ya que podemos llévalo con nosotros en el bolso e ir perfeccionando las pequeñas marcas visibles. Además, estos maquillajes compactos suelen traer incorporado un pequeño espejo que lo hace ideal para estos momentos de retoque.

Maquillaje fluido

El maquillaje fluido por su parte tiene una base evidentemente más acuosa que nos dejará por tanto un resultado mucho más jugoso. Es ideal si tienes una piel de seca a normal. Su fondo fluido nos permitirá una aplicación mucho más sencilla y sentiremos como se extiende con más facilidad. Lo podemos aplicar con una esponjita, con una brocha o incluso con los dedos. Su acabado es mucho más denso y tiende a la perfección.

En conclusión, además de los tips que ya dimos, te recomendamos que sin importar la presentación que apliques, pongas primero una base hidratante y algo que se está volviendo indispensable en nuestra rutina de maquillaje: El primer.

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Gracias a este maravilloso producto nuestro rostro quedará preparado para la base cubriendo los poros y dejando un acabado de porcelana, aunque no se recomienda usarlo diario porque puede dañar tu piel. Además, puedes mejorar el aspecto de tu piel tomando alguno de estos smoothies bajos en calorías que recomendamos en otro post.