Muchos hemos soñado con montar un huerto en casa para poder tener pequeñas hortalizas y hierbas de olor, sin embargo, muchas veces nos gana la flojera. Pero si supiéramos todos cómo es que esto puede cambiar positivamente nuestra vida, seguramente muchas personas se animarían a emprender este proyecto en casa.

El problema muchas veces es que no sabemos como empezar, todo son dudas. Es normal no saber qué plantar, cuándo y cómo. Supone aprender muchas cosas nuevas de golpe. Por eso, si estás empezando a montar un huerto en casa, o lo tienes en mente, debes tener en cuenta que:

  • Es mejor empezar poco a poco. Ver imágenes de balcones llenos de vegetación hasta el último milímetro da mucha envidia, y querer conseguir eso desde al minuto uno, está el 90% de las veces condenado al fracaso. Hace que no podamos abarcar ni acostumbrarnos a los diferentes ritmos y necesidades de cada planta. Cuando ya le has cogido el ritmo empieza a ser más fácil ir añadiendo cultivos y variedades nuevas, de hecho, te lo va a pedir el cuerpo. Es más fácil conseguir ese balcón soñado poco a poco, créeme.
  • Busca la información que necesitas. Investiga un poco cuales son las necesidades de luz, nutrientes, riego y espacio de cada cultivo que vayas a plantar.
  • Vas a cometer algún que otro fallo, y no pasa nada. Estás aprendiendo algo completamente nuevo ¡lo raro sería que no los cometieras!. Lo bueno de estos fallos, es que casi todos cometemos los mismos a la hora de empezar. Y hoy te traigo una lista de 5 consejos para evitarlos al máximo.

Consejos básicos para tu huerto en casa

Busca la luz. Puede parecer obvio pero la luz es indiscutiblemente el factor más importante en el crecimiento de las plantas y muchas veces se pasa por alto cuando empezamos. Para la mayor parte de los cultivos la regla “cuanta más luz mejor” se aplica. Consejos para aprovechar la luz: Orienta el huerto hacia el sur. Asegúrate de colocar las plantas más altas en la cara norte para evitar que proyecten sombras sobre los cultivos más bajos.

Riega poquito y a menudo. No es importante contar con un sistema de riego muy elaborado desde el principio, una regadera nos hará el papel para regar las macetas con las que empecemos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que en las macetas el agua se evapora más rápido y que, a diferencia de en el suelo, las raíces no pueden aumentar en profundidad para buscar más agua. Así que las plantas requieren mucha más atención que cuando se cultiva en el suelo. Consejo: Para disminuir la evaporación de las macetas resulta muy útil añadir una capa de unos 5 cm de hojas secas, paja o acolchado plástico.

Hazte con un buen sustrato. La base para una planta sana es un suelo sano. El sustrato es un tipo de tierra especial para cultivar en macetas, y cuanto mejor sea el que escojas, más probabilidades de éxito tendrás. Escoger un buen sustrato, que retenga bien el agua y sea rico en nutrientes, te va a ahorrar muchos quebraderos de cabeza posteriores. Opta por un buen sustrato recomendado para el cultivo ecológico.

Empieza con cultivos fáciles, pero sobre todo que te gusten. Hay cultivos más fáciles que otros para empezar, pero lo que no tiene ningún sentido es que plantes remolachas si no las consumes de forma habitual. Empieza con cosas que te hagan ilusión, ¡te resultará muchísimo más gratificante! Aquí tienes algunos cultivos sencillos para empezar:

  • Rábanos
  • Remolachas
  • Lechugas
  • Espinacas
  • Judías
  • Albahaca
  • Calabazas
  • Pimientos
  • Berenjenas
  • Girasol
  • Calabacín
  • Acelgas
  • Romero
  • Orégano
  • Perejil
  • Cebollino
  • Fresas

Finalmente, te recomendamos hacerte de unas buenas herramientas para el cuidado del jardín. Unas tijeras y una pala pequeña son un buen kit de inicio. Conforme avances en el cultivo de plantas, podrás comprarte más herramientas.