Es normal que veamos familias grandes yendo al supermercado (hasta con sus perrhijos o gathijos), e incluso comprar una gran cantidad de productos. Los comestibles (junto con el crédito del automóvil y la gasolina) son uno de los mayores gastos. A continuación, te dejamos algunos consejos para que puedas aprovechar mejor tus compras.

Ve siempre con una lista para ir al supermercado

Si vas sin una lista, puedes tirar tu dinero. Por lo tanto, debes preparar una lista de todo lo que necesitas, tomando de tu menú semanal (como lo veremos a continuación) y verificando que no lo tengas en tu despensa, refrigerador o congelador. Asegúrate de no olvidar nada. Ahora apégate a esa lista.

Planifica un menú semanal

Esta es la mejor manera de asegurarse de que tu lista esté completa y de que tengas suficiente para servir la cena familiar de la semana. Planificar un menú semanal, te permitirá comprar para dos semanas a la vez. Asegúrate de planificar una noche de palomitas.

No vayas cuando tengas hambre

Este es un consejo común, pero es cierto. Cuando tienes hambre, quieres comprar todo tipo de chatarra. Terminarás gastando mucho más. Por eso te recomendamos comer una buena comida primero y será más probable que te concentres en tu lista.

Ten a la mano un presupuesto cuando vayas al supermercado

Así cuando vayas a la tienda, sabrás exactamente cuánto puedes gastar. Después de todo, harás todo lo posible para mantenerte dentro de ese límite. Si no sabes cuánto puedes gastar, seguramente gastarás demasiado.

Haz una cuenta aproximada

En relación con el consejo anterior, si deseas mantenerte dentro de un presupuesto, es mejor saber dónde te encuentras. Luego, cuando puedas ver que podría sobrarte cambio, puedes decidir si realmente necesitas esos gustos culposos. Si los precios que calcularás tienen centavos, te recomendamos ampliamente redondear a centavos.