Desde hace semanas se viene comentando en la red y distintos medios especializados que Sony podría estar trabajando en un teléfono móvil basado en tecnología PlayStation. Se hablaba sobre un lanzamiento previsto para 2010 y la posibilidad de ser presentado en el Tokyo Game Show que se celebrará la próxima semana en Japón.

No obstante, desde Sony se apresuran y confirman que no lanzarán una nueva plataforma portátil en este año 2020 ni en el siguiente.

Según los rumores previos, Sony Ericsson estaba trabajando en un móvil PSP con tecnología Android como sistema operativo. Se decía que el lanzamiento estaría fijado en el mes de octubre. Sony registró, por otro lado, una patente llamada PlayView, que podría estar relacionada.

Pero como decimos, Peter Dille, vice presidente de la empresa en América, lo deja muy claro: «no habrá lanzamiento de nuevos móviles en este año. Nuestra estrategia es mantener la marca PlayStation en dispositivos de Sony y ofrecer experiencias exclusivas».

Aún así, tampoco sería raro que se presentará el producto en 2020 y se comercializara en 2021, aunque se ha descartado terminantemente esta posibilidad.

Lanzamiento de Godfall, el juego que promete acción sin límites

De momento, hasta que Sony se pronuncie sobre el catálogo de videojuegos que acompañará al lanzamiento de PlayStation 5 de forma definitiva, hay muchas posibilidades de que Godfall se convierta en otro de los súper-ventas. Desarrollado por Counterplay Games, este juego se define como un Action RPG con loteo y lucha melee en el cual podremos disfrutar de las batallas tanto solos como en compañía.

El juego ha pasado de tener una pinta poco interesante a un aspecto que ahora ya nos llama bastante la atención, aunque solo sea por esos gráficos coloridos propios de un viaje de LSD. Sobre el papel se ha mencionado más bien poco acerca de la jugabilidad, ya que algo que están haciendo los desarrolladores es concentrarse de manera enfermiza en mostrar combates y batallas cada vez que tienen la oportunidad de compartir un trailer.

Esto nos lleva a pensar que la jugabilidad puede tener más bien nula profundidad y que al final será solo otro juego de acción donde aporrear botones sin mucho más objetivo que eliminar a todos los enemigos con los que nos crucemos. Aunque ojo, esta es una fórmula que siempre funciona, por lo que podríamos encontrarnos ante un título muy divertido y satisfactorio.