La forma en cómo se organizan las posadas en Navidad tiene mucho que ver con el lugar en donde se lleve a cabo, sin embargo, hay algunos elementos que no pueden faltar en una auténtica y tradicional posada:

  • Figuras de los peregrinos.
  • Villancicos o cánticos religiosos.
  • Piñata.
  • Ponche.
  • Velas.
  • Aguinaldos.
  • Luces de bengala.
  • Cena.
  • Postres.

Invitaciones

Es importante tener en cuenta el número de invitados para saber muy bien las cantidades que se requerirán para cada una de los elementos enlistados anteriormente, y así que no nos falte nada.

Además, una vez conocida la lista de invitados, se deberá realizar alguna invitación ad hoc al evento. Se puede recurrir a invitaciones ya previamente impresas, aunque su costo es elevado; pero si lo que deseas es ahorrar dinero puedes optar por hacer unas en casa y echar a andar tu imaginación o hacer alguna electrónica y hacerla llegar por correo o algún medio digital a tus invitados. Será importante poner en la invitación si hay lugar de estacionamiento o, para los que llegan a pie, cuáles son las estaciones del metro más cercanas o de autobús. La dirección debe ser muy clara y si se puede colocar un mapa del lugar estaría más que perfecto. Las invitaciones deberán ser enviadas hasta 15 días antes de la fecha de la posada para que así tus invitados organicen su tiempo correctamente y asegures que llegará el número que estimas.

No olvides los villancicos y dividirse en dos grupos

La posada inicia con el recordatorio, a través del cántico de los villancicos, del peregrinar de Maria y José. En algunas ocasiones un par de adultos o de niños se disfrazan de los peregrinos, o de otra manera pueden utilizarse las tradicionales figuras de barro. Entonces los asistentes a la posada se dividen en dos grupos; el primero se queda dentro de la casa mientras el segundo, precedido por los peregrinos, piden posada en el exterior del edificio, la tradición indica que todos los asistente lleven consigo velas, que deberán permanecer encendidas hasta que los peregrinos sean recibidos en el interior de la casa.

Diversión navideña

El acto de romper la piñata es muy simbólico; los invitados, sobre todo los niños, representan a la humanidad que pelea contra el pecado o el mal, que es representado por la piñata; por lo tanto, ésta última es golpeada hasta que las virtudes (los dulces y frutas típicas de la estación con que fue rellenada previamente) vuelan por los aires para llenarnos de bendiciones y esperanza.

Cena

Una vez que se ha roto la piñata, los asistentes festejan el triunfo del bien sobre el mal y se agasajan con una cena que reúna a toda la familia y amistades que han sido invitadas. Regularmente la cena de una posada navideña incluye guisados y platos típicos mexicanos de la temporada; el infaltable ponche, buñuelos, aguinaldos con dulces y galletas, etc., y muchas veces termina con un intercambio de regalos de Navidad. Las posadas son un pretexto perfecto para disfrutar de una cálida y colorida reunión familiar, en la temporada más festiva del año.